Mes: octubre 2015

Desmintiendo un mito

Piscina
Desmintiendo el mito, las picinas no se colorean cuando meamos

Todos hemos oído el «mito» aquel que decía que en la piscina en la que jugábamos en verano había un producto que detectaba cuando alguien se orinaba en ella. Nadie sabíamos si aquello era cierto o no. Lo cierto es que en aquellas piscinas había gente de todas las edades, entre ellos bebes y niños de corta edad y ¿cómo le dices a un niño de dos años que no se mee en la piscina?. Y nunca a nadie le apareció el famoso cerco rojo. La pregunta es, ¿existe algún producto que detecte la orina?. La respuesta es claro que si, existe. Ahora la pregunta obvia es ¿porqué no se utiliza?. Este producto se llama Reactivo de Neßler (o Nessler), el cual, cuando entra en contacto con amonio o con amoniaco produce un compuesto de color amarillo intenso o incluso naranja.

Reacciones de Maillard, cuando la comida se convierte en poco saludable

carne procesada
Carne procesada y cancer, cortesía de http://www.confirmado.net/

Ayer nos levantamos con la noticia que ha apareció en diferentes medios de comunicación (algunos ejemplos [1,2]) que decían que la OMS había declarado que la carne procesada es cancerígena (leer en su centro de prensa aquí). Salchichas, hamburguesas y otros productos cárnicos procesados son «carcinógenos para humanos» y que la carne roja es «probablemente carcinógena«, así de tajantes. Lo cierto es que la carne en sí no es cancerígena, lo que es cancerigena en el caso de los productos cárnicos procesados son la cantidad de «mierda» que le añaden para «potenciar el sabor, conservar, mejorar la vista, etc…» y en el caso de la carne roja es por la cantidad de hormonas y otros productos químicos que les dan de comer a los pobres animales, sin contar con los herbicidas, plaguicidas y todo tipo de cidas que hay en la comida que consumen.  En una carta de presentación de la galardonada documentalista y periodista Marie-Monique Robin que puedes leer aquí [3] dice que «El aumento de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y el cáncer está directamente relacionado con los alimentos que comemos»

Real Decreto 840/2015

accidentes con productos químicos
Accidentes graves con productos químicos

El Real Decreto 840/2015 tiene por objeto la prevención de accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas, así como la limitación de sus consecuencias sobre la salud humana, los bienes y el medio ambiente.

Con respecto a la anterior regulación, este real decreto presenta cambios importantes respecto a sus reales decretos predecesores, como es la alineación de las categorías de sustancias de su anexo I con las correspondientes al nuevo sistema europeo de clasificación de sustancias y mezclas (Reglamento CLP). . Se potencian los mecanismos para la recopilación de información, el intercambio de la misma entre las autoridades competentes y la Comisión Europea y su difusión y puesta a disposición del público, se refuerzan las disposiciones relacionadas con el acceso del público a la información sobre la aplicación del real decreto.

La ECHA autoriza seis biocidas y amplia el plazo para 3 rodenticidas

echaUna de las funciones de la ECHA es revisión de sustancias activas biocidas dentro del mercado de la UE. Esta función la realiza el Comité de Biocidas de la Agencia Europea para Sustancias Químicas (ECHA). Este pasado mes de septiembre la Comisión Europea ha retrasado la fecha de algunos rodenticidas (sustancias químicas utilizadas para controlar a los roedores), ha autorizado el uso seis biocidas para diferentes usos y con condiciones y ha decidido no autorizar el triflumuron para formulaciones insecticidas, acaricidas y productos para controlar otros artrópodos. Para ello ha emitido diferentes Reglamentos de ejecución.

La química de los motores diésel y el escándalo Volkswagen

Motor diésel

Volkswagen han estado en las noticias durante las pasadas semanas. La empresa admitió la instalación de un «dispositivo de desactivación» en millones de coches que hace que se active en las pruebas de emisiones para que emitan niveles muy bajos de contaminantes mientras que en condiciones normales de tráfico no ocurre lo mismo.

Los motores diésel son unas máquinas térmicas que transforman la energía química en energía mecánica y energía térmica, con un rendimiento en el mejor de los casos del 35-40% (sin tener en cuenta rozamientos ni resistencias aerodinámicas) por lo que un 60-65 % de esa energía química se transforma en calor [1].

Realmente se produce una combustión en el interior de la cámara del pistón de un motor diésel, que es una reacción química de oxidorreducción, en la que unos compuestos se oxidan y otros se reducen. Y para que haya una combustión han de haber tres elementos principales, un combustible, un comburente (u oxidante) y una energía de activación.